Buscar
  • Sandra Lea Schuchner

Tiempo fuera positivo: en qué consiste y cómo ponerlo en práctica con nuestros niños

Todos hemos oído hablar alguna vez del "tiempo fuera" o la "silla de pensar", dos estrategias para corregir determinados comportamientos infantiles. Consisten en excluir al niño de la actividad que esté realizando y sentarlo en una silla o en un rincón, para que reflexione acerca de lo que ha hecho y cambie su forma de actuar. ¿Son estos métodos respetuosos con el niño? ¿Solucionan el conflicto? ¿Se siente bien el niño en ese momento? ¿Aprende algo? ¿Piensa en algo? ¡NO, NO Y MÁS NO!

Para ayudar a niños y adultos a relajarse para encontrar soluciones de manera eficaz, te cuento cómo aplicar "el tiempo fuera positivo"; una genial herramienta de la Disciplina Positiva que nada tiene que ver con los tradicionales métodos mencionados.

Tiempo fuera positivo: ¿en qué consiste?

Todavía continúa muy arraigada en la sociedad la creencia de que ante el mal comportamiento de un niño hemos de retirarle la atención y el amor, con el objetivo de que reflexione sobre lo que ha hecho y cambie su conducta. Esto es realmente lo que persigue el llamado "rincón o silla de pensar” en donde no hay nada para pensar sino mucho para “enrabietar” aún más al niño. Por contrapartida, el "tiempo fuera positivo" propone que adultos y niños se tomen un tiempo respetuoso de desconexión, para que desde la calma y la racionalidad encuentren soluciones a un determinado problema.

Es una herramienta que nos ofrece una alternativa respetuosa, firme y amable a la hora de educar a nuestros hijos.

¿Qué enseñamos al niño con el tiempo fuera positivo?

El mensaje más importantes que estaremos transmitiendo a los niños al aplicar el "tiempo fuera positivo" es que les amamos y acompañamos a pesar que no se hayan comportado adecuadamente

Con el "tiempo fuera positivo" acompañamos al niño cuando más lo necesita, validamos sus sentimientos (sentir tristeza, rabia, celos, frustración... es normal y nadie debe ser castigado o ignorado por ello), le escuchamos y le ayudamos a llegar a ese estado de calma y relajación para poder tomar decisiones y solucionar los problemas.

Pero si aplico el tiempo fuera positivo, ¿no parecerá que estoy premiando su conducta?

Hay quien considera que hacer sentir bien al niño cuando más lo necesita es algo así como un "premio a su conducta", pero no es cierto. Y es que el hecho de validar las emociones no significa que las estemos premiando, ni tampoco aprobando la conducta cuando con ella se ha herido a otra persona.

SI estamos entendiendo su emoción o sentimiento

NO aprobando su conducta.

SI le estaremos ayudando a expresar lo que siente, y a gestionarlo adecuadamente mediante la escucha activa y sin juicios, animándole a "sentir" en un entorno seguro, respetuoso y lleno de amor.

NO estamos animando su error, sino aprendiendo de él.

¿Cómo ponerlo en práctica?

Algunos pasos recomendables:

· Antes de comenzar a aplicar el "tiempo fuera positivo" debemos informar a nuestros hijos de su propósito: relajarnos cuando más lo necesitemos.

· Aunque podemos poner en práctica el "tiempo fuera positivo" en cualquier sitio, una buena idea es elegir un lugar especial para llevarlo a cabo: puede ser un rincón debajo de la escalera, puede ser “el sofá amarillo”, puede ser en la cocina… en un lugar que fácilmente podamos acompañarlo.

· A este rincón nos retiraremos voluntariamente cuando necesitemos relajarnos y tomar distancia del problema para encontrar una solución. El matiz "voluntariamente" es fundamental.

· Es importante que los niños pequeños siempre permanezcan acompañados de un adulto mientras están relajándose en este rincón, el acompañamiento es lo más importante.

· Una vez que el niño haya aprendido a utilizar este espacio respetuoso y sea consciente de los beneficios que le aporta, probablemente recurra a él de manera voluntaria cuando lo necesite

· Tras la aplicación del "tiempo fuera positivo" nos sentiremos más relajados, y en este estado de calma es más fácil retomar el diálogo y buscar soluciones a los problemas.

En definitiva, el "tiempo fuera positivo" es un espacio de calma, seguridad y escucha activa, y nunca un sitio donde sermonear, gritar o juzgar. El objetivo es tranquilizarnos para poder actuar de forma racional, y buscar soluciones de manera respetuosa.

Si hubiera algún profe leyendo esta nota, seguro que también podrá aplicarlo con su grupo de niños 😊




2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo